Un cálido sol de primavera. El día nace y muere en una de las alas de la ciudad. Jaurías de perros incesantes, trabajadores apurados, juventud inquieta, niños por vivir son el caldo de cultivo de historias latentes. Todo lo que nos parece tan rutinario, hoy intenta encontrar los rumbos de la significación. El PoZillo nace y sale a la calle con grandes anhelos de atizar las prácticas culturales que fluyen en nuestro barrio, y de esta manera mandar a la horca la banalidad.
Más de 15.000 personas intercambian sus historias de vidas que nos convocan a compilarlas en nuestros escritos. De este modo, la escritura sumada con la prensa gráfica en su conjunto van a ser nuestro medio (y el de todos aquellos que quieran participar) para llegar a cada hogar, con el fin de hacer converger la multiplicidad de pensamientos distintos que conforman el imaginario de la vecindad.
Nuestro medio no tiene límites; arma y desarma, juega con los receptores, ayuda a que se integren productores y, sobretodo, liga las distintas experiencias que surgen en nuestro espacio de convivencia. No pretendemos imitar los grandes medios hegemónicos, que todo lo estructuran y dejan afuera lo que no responde a sus intereses. Bajo la premisa de que el único límite es meramente ético, pretendemos sortear los demás que se presenten.
Estamos directamente involucrados en el barrio, somos ciudadanos, creadores y creados de la cosa social que nos inunda. Como estudiantes nos fuimos dando cuenta en el transcurso de nuestros días que no podemos pasar un segundo más sin compartir nuestro aprendizaje con nuestros vecinos, aquellos que cada día nos brindan un pedazo de nuestras vivencias. De esta manera pondríamos en ejercicio el músculo de la solidaridad aplicada al pensamiento que hoy en día corre el riesgo de entrar en una siesta peligrosa.
Hace ya algunos meses la idea de hacer la publicación fue tema de debate en el grupo y bajo un intenso trabajo se pudo llevar a cabo. Es fecunda la alegría que provoca esta primera edición terminada: esperamos poderla transmitir en las siguientes ediciones.
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